elena del barrio

Una amplia formación y larga experiencia en el terreno de las personas mayores avalan el currículum de Elena, investigadora de Matia Instituto Gerontológico. Entre otros cometidos, Elena del Barrio es la responsable técnico de la iniciativa Euskadi Lagunkoia Sustraietatik que impulsa el departamento de Políticas Sociales del Gobierno Vasco.

- En realidad, el objetivo radica en tratar de mejorar el entorno social y urbanístico para las personas de todas las edades, teniendo como líderes del cambio a las personas mayores.

¿Cuándo y dónde comenzó esta historia?

- El 2010 empezamos a trabajar con el Gobierno Vasco pensando en la mejora de servicios para mantener a las personas mayores en su propio hogar. Del proyecto “Etxean Ondo” pasamos a Euskadi Lagunkoia, pasando del entorno doméstico al barrio-pueblo-ciudad. Es decir, ampliando el marco de referencia a la comunidad y trabajando con las personas mayores como agentes activos.
Siguientes pasos...

- Antes del lanzamiento del proyecto a nivel Euskadi, las tres capitales y Durango habían empezado a trabajar en el tema. En 2011 se realizó un evento en Bilbao con el planteamiento de desarrollar un movimiento de amigabilidad a nivel de país. En él participaron diferentes agentes, ayuntamientos, diputaciones y asociaciones de personas mayores. El Gobierno Vasco a partir de ahí empezó a trabajar en una metodología común, que se adaptara a cada territorio y municipio para impulsar la amigabilidad en toda Euskadi.

¿Qué aporta Matia al proyecto?

- Matia Instituto, es una de las entidades pioneras en el Estado en implicarse en este movimiento. Ha trabajado y colaborado en este programa desde su implicación en el proceso diagnóstico del proyecto “Donostia-San Sebastián, Ciudad Amigable con la personas mayores” en 2009, primera ciudad del Estado en adherirse a este movimiento, y desde 2012 en la puesta en marcha, diseño, desarrollo y coordinación del proyecto “Euskadi Lagunkoia”.

- Matia trabajaba con todos los agentes implicados aportando el criterio técnico y el asesoramiento. Actualmente, Matia traslada ese conocimiento a los ayuntamientos, con el fin de obtener su adhesión y realizar conjuntamente en cada municipio un trabajo compartido entre ayuntamiento, colectivos de personas mayores y resto de agentes.

- En este ámbito, la misión de Matia supera las fronteras institucionales y de los hogares abriéndose a la comunidad, avanzando en programas y proyectos que promueven la sensibilización, la participación y el tejido social. Como ejemplo, estamos desarrollando la iniciativa “MatiaZaleak” que tiene por objetivo de trasladar a la sociedad los valores de la Fundación en el ámbito del envejecimiento. Con el compromiso firme de tratar de dar respuesta a las necesidades no cubiertas de las personas mayores, con discapacidad y de las asociaciones y organizaciones que trabajan con nosotros.

¿Cuál es el objetivo actual de Euskadi Lagunkoia?

- Trabajar en red con todos los municipios y agentes implicados. En la actualidad hay 40 municipios adheridos y nuestro objetivo ahora es coordinarnos para trabajar en común compartiendo buenas prácticas, experiencias y conocimientos entre cada uno de ellos.

- Otra línea de trabajo que vamos a desarrollar este año está relacionada con la vivienda. En los diagnósticos realizados en los municipios hemos encontrado que la vivienda es una de las líneas de actuación prioritaria para las personas en la mejora de la amigabilidad.

- También entre nuestras líneas estratégicas está trabajar en paliar los estereotipos asociados al envejecimiento. Cambiar la imagen social de la vejez asociada de forma negativa a la enfermedad, dependencia, pasividad,... Incidiendo en un cambio de mirada hacia las personas mayores que en última instancia se traduce en el trato.

¿Qué se está logrando?

- Que las personas mayores sean motores del cambio. El proyecto está calando cada día con mayor fuerza en la sociedad vasca gracias al esfuerzo del Gobierno Vasco y al trabajo de un número creciente de personas, ayuntamientos y entidades. En Gipuzkoa ha sido clave la implicación de la Asociación Guipuzcoana de Jubilados y Pensionistas (AGIJUPEN). La iniciativa Euskadi Lagunkoia ha sido utilizada como leitmotiv para revitalizar sus asociaciones y activar a muchas de estas personas que ahora colaboran con entusiasmo en el proyecto. FEDERPEN tienen un papel activo en todo proceso y todas y cada una de las asociaciones de mayores y de otro tipo que se implican en cada uno de los municipios. Euskadi Lagunkoia ha despertado la ilusión de muchísimas personas mayores para ayudar a mejorar su municipio. La clave está en que sean estas propias personas, la ciudadanía, la que reclame este cambio y se implique desde el inicio, generando grupos promotores y grupos de trabajo autónomos y autogestionados, que trabajen en conjunto con los Ayuntamientos, asociaciones y entidades privadas. Estos grupos son los líderes del proyecto en todo el proceso, desde la detección de necesidades, la aportación de respuestas y la puesta en marcha de acciones.

¿En qué se centra vuestro trabajo?

- Estamos apoyando en la creación de estos grupos, asesorando en la metodología a utilizar para cada una de las fases, elaborando datos necesarios para su diagnóstico y aportando en las posibles acciones a poner en marcha. Queremos crear una potente red y consolidar los resultados conseguidos.

¿A qué te refieres cuando hablas de trabajar en red?

- Tratamos de trasvasar la experiencia de unos municipios a otros, tanto los éxitos como los errores para aprender de ellos. Se trata de trabajar en común, unos municipios con otros. Personas de unos pueblos con otras de otros, desde las que participan en los grupos, hasta los ayuntamientos. Intercambiando todos los conocimientos aprendidos y también las inquietudes que se generan. Visibilizando el trabajo local con una finalidad común que trasciende al territorio.
Hablas de trabajar de manera transversal....

- Efectivamente, para la consecución de un territorio para todos y todas se debe traspasar los límites de los servicios sociales. En este sentido se intenta trabajar con diferentes departamentos y áreas con esta mirada. La amigabilidad habla del transporte, de los parques, de la vivienda, de la educación, de la cultura,... de todos los ámbitos de la vida. Se busca que la planificación urbana tenga en cuenta la edad, pero también la oferta cultural o deportiva. Situando al envejecimiento en el centro de las decisiones políticas, actuando en ámbitos que van más allá de los servicios sociales o la sanidad, desde una perspectiva integradora y transversal.

Te has referido asimismo a los estereotipos de las personas mayores...

- Pues sí, como te he comentado queremos trabajar en este tema que es de vital importancia. Los estereotipos negativos asociados a las personas mayores inciden en el trato que estas personas reciben. Tenemos claro que las personas mayores son un soporte imprescindible para la sociedad y las familias. Son ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho que aportan en forma de cuidados, voluntariado, consumo e incluso en el mercado de trabajo. Sin embargo, sigue extendida una imagen social muy alejada a la realidad. Una imagen negativa de carga, gasto, dependencia, enfermedad... Estos aspectos repercuten en el trato dispensado y su efecto se traduce en discriminación, minusvaloración, exclusión, mutismo y rechazo.

- Cambiar la forma de mirar la vejez conlleva un cambio en su consideración. En última instancia este cambio supondrá fomentar el empoderamiento, la autonomía, el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.

Muchas gracias Elena. Volveremos contigo para hablar de otros muchos temas como, por ejemplo, tu estancia en Nueva York que tanto te enriqueció humana y profesionalmente.

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