Miembros de grupos motores de municipios adheridos a Euskadi Lagunkoia han participado en la iniciativa impulsada por la International Federation on Ageing  (Federación Internacional de Envejecimiento) y han aportado su reflexión sobre cómo se define la amigabilidad y qué es ser amigable y qué no.

Reflexión de Jon Fernández Sánchez, Psicólogo y coordinador de Durango Amigable

"Soy el coordinador de Durango Amigable, tengo 31 años y escribo este artículo dando voz a las personas mayores que son el alma de este proyecto. El otro día, en una de nuestras reuniones habituales, les expliqué a las aproximadamente 10 personas que conforman el grupo motor de este proyecto que nos habían encargado escribir un artículo para que expresáramos qué significa la amigabilidad según su opinión. También sugerí que lo escribieran ellos mismos, pero agitaron con divertido desdén sus manos y se sumergieron en una bonita conversación sobre el tema.

Se dijeron muchas cosas. Se habló sobre la importancia del asociacionismo, se habló de un entorno sin barreras arquitectónicas, se enfatizó la necesidad de descentralizar los servicios públicos hacía los barrios periféricos. Estos y otros bueno argumentos más se pusieron sobre la mesa. Pero permitidme destacar una de estas respuestas. La de un hombre que dijo que para él la amigabilidad era algo que había visto en sus recientes vacaciones: Un quiosco, en mitad de una plaza soleada, pero con zonas de sombra habilitadas con bancos, donde las personas mayores acudían a diario, sin prisa pero sin falta, a leer algunos de los periódicos o revistas que gratuitamente allí se ofrecían.

Puede que la amigabilidad sea eso: reconocer las necesidades humanas que tienen las personas mayores y proporcionar los espacios, las herramientas o los medios necesarios para que las propias personas mayores puedan dar una respuesta eficaz a su necesidad."

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