El profesor Christopher Phillipson, experto en Sociología y Gerontología Social de la Universidad de Manchester, ofrecerá la conferencia inaugural de la IV Jornada de "Buenas Prácticas europeas en Amigabilidad Covid-19" que se celebrará el próximo 4 de diciembre, en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

En esta amplia entrevista nos aporta las claves de sus estudios relacionados con la pandemia y el impacto que está causando en la sociedad. Asimismo, analizamos varios de los trabajos que ha publicado en el último año donde desvela las claves para poder seguir ahondando en el envejecimiento activo, las ciudades amigables y su implantación. 


El próximo 4 de diciembre celebraremos la IV Jornada de “Buenas Prácticas europeas en Amigabilidad Covid-19”. Como ve, este año el tema central es la pandemia ¿Qué ha supuesto el impacto de la COVID-19 en nuestra forma de vivir y en la de las personas mayores en particular?

La COVID-19 debe verse en un contexto de desigualdad y austeridad en toda Europa, lo que ha significado que su efecto a menudo haya sido más severo en las áreas más desfavorecidas.

Centrándonos en el impacto acaecido en las personas mayores, diría, en primer lugar, que la discriminación por edad en muchas sociedades europeas se ha propagado y que ha adoptado la forma estereotipada creando una imagen de las personas mayores como frágiles e indefensas. También, la discriminación en términos de que se les niegue un tratamiento médico adecuado. Este aumento de la discriminación por edad ha sido un gran retroceso dadas todas las campañas que se han realizado para concienciar sobre este temavdesde la década de 1990.

En segundo lugar, las tensiones intergeneracionales derivadas de las presión sobre los jóvenes en términos de acceso al empleo, la vivienda y otros servicios están resultando un gran problema. La prioridad para fomentar la amigabilidad con las personas mayores debe ser buscar formas de fortalecer la solidaridad entre generaciones y este es sin duda un tema importante para abordar en todas nuestras discusiones y actividades amigables con las personas mayores.

En tercer lugar, la crisis en Europa la estamos viviendo también en centros y residencias de ancianos, donde se ha producido un alto número de muertes por COVID-19; de hecho, la pandemia ha puesto de relieve los principales problemas que enfrenta este sector con la falta de recursos y el abandono social, reflejados en una mano de obra mal remunerada e insegura. Si hay algo que ha quedado claro es que la pandemia nos ha mostrado la necesidad de fomentar un trabajo digno y amigable en las residencias para las personas mayores, algo que hasta ahora no se ha hecho, no por lo menos en el Reino Unido.

bbpp2020 portada


Su ponencia incide en los efectos de la pandemia bajo el título "Comunidades y COVID-19: Desarrollo de una Plan de recuperación amigable con la edad” ¿Nos podría dar algunas pinceladas sobre el tema?

La COVID-19 está demostrando ser un importante desafío para la salud pública en el siglo XXI: en primer lugar, esta situación se está ampliando en el contexto de un tejido social drásticamente debilitado debido a una década de reducciones en el gasto público, sobre todo en áreas relacionadas con la salud pública. En segundo lugar, la pandemia está acrecentando las presiones que surgen derivadas del envejecimiento de la población, especialmente con el aumento del número de personas de 80 años o más, un grupo que se está viendo afectado de manera desproporcionada por enfermedades graves y muertes relacionadas por la COVID-19. Y en tercer lugar, apreciamos el impacto de una mayor desigualdad en la sociedad. Por ejemplo, en el Reino Unido, la tasa de mortandad de las personas que viven en las comunidades más pobres duplica a la de las zonas más prósperas.

Por lo tanto, tenemos cuatro áreas clave a considerar en términos de planificación de recuperación: primero, debemos priorizar intervenciones en áreas que sufren escasez y para grupos específicos de personas mayores dentro de estas comunidades (por ejemplo, aquellos socialmente aislados o grupos minoritarios). Asimismo, desarrollar campañas que desafíen las desigualdades que sufren las personas mayores, especialmente en temas relacionados con los ingresos y la vivienda. Tercero, nos urge cambiar la narrativa sobre el envejecimiento para que las personas mayores sean vistas como una parte central de la sociedad, contribuyendo a su economía y bienestar de muchas maneras. Y por último, debemos fortalecer las organizaciones de ayuda mutua y de ayuda voluntaria dentro de las comunidades, que son cruciales para apoyar a las personas durante la pandemia.

Chris Phillipson PhD Workshop 5 7 April 2016 IMGL 0007 1
Este año la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la OMS está buscando soluciones para permitir que las personas mayores se beneficien y contribuyan a la respuesta de la COVID-19, ¿Han impulsado alguna iniciativa desde el Instituto Colaborativo de Manchester? ¿Son extrapolables a Euskadi?

Las iniciativas regionales que reúnen las autoridades en diferentes niveles son importantes, en Manchester nos aseguramos de que la voz de las personas mayores se escuche en todos los niveles. 

Para que la iniciativas sean viables, resulta indispensable vincular la acción con la investigación, evaluando la eficacia de los programas y si realmente se dirigen a los grupos más vulnerables. 

Y finalmente, debemos empoderar a los grupos de personas mayores con recursos, por ejemplo, brindando ayuda financiera a grupos que quieren tomar la iniciativa sobre algún tema pero que necesitan ayuda para hacerlo.


En sus publicaciones del año 2020 podemos encontrar “COVID-19 and social exclusion: experiences of older people living in areas of multiple deprivation” ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Qué conclusiones han sacado?

Nuestra experiencia nos ha demostrado que muchos grupos experimentan el impacto de la pandemia con mayor virulencia si ya vienen de una situación de desigualdad continua, las dos se retroalimentan.

En el Reino Unido nos hemos topado con la evidencia significativa de los efectos de la pandemia en la salud mental que se ve acrecentada en aquellas personas separadas de sus familiares y amigos. Cuestiones como las restricciones sobre el número de personas en los funerales, han tenido un efecto indudable en la salud mental: las personas no pueden llorar la pérdida de un ser querido.

Ciertamente, en áreas más desfavorecidas, donde las personas residen en viviendas precarias, esto tiene un mayor impacto: especialmente para aquellos que experimentan hacinamiento donde el distanciamiento social es difícil de lograr.

También encontramos nuevas desigualdades emergentes con algunos grupos que experimentan exclusión debido a la falta de acceso a las redes sociales y la tecnología. Este es un tema desafiante dado el énfasis en la comunicación con las personas a través de diversas formas digitales.

chris covid 19

 


En su trabajo “Age-friendly cities and communities: Policy opportunities and challenges” publicado este mismo año, analiza las políticas adoptadas por la OMS en torno a la agenda amigable y plantea varias vías para su implementación. ¿Nos podría explicar cuáles son esas bases? ¿Cómo se podrían implementar en Euskadi?

El punto de partida para ampliar el alcance de la actividad amigable con las personas mayores sería fortalecer la colaboración con los grupos que realizan campañas para mejorar los entornos urbanos.

Una respuesta sería establecer vínculos con grupos que trabajan en iniciativas como "ciudades inteligentes", "ciudades saludables", "ciudades resilientes" y "ciudades sostenibles".

El movimiento amigable con las personas mayores se ve debilitado al operar por separado de otros proyectos de desarrollo urbano y rural, con la división entre los programas de ciudades "saludables" y "amigables con las personas mayores", ambos impulsados por la OMS.

Fomentar los vínculos entre diferentes programas urbanos también podría ayudar a ampliar la gama de intervenciones adaptadas a las personas mayores. Por ejemplo, las ideas del movimiento de ciudades "inteligentes" y "sostenibles" en torno al apoyo de alternativas a los automóviles, el aumento de la eficiencia energética y la reducción de la contaminación también deberían ser una parte fundamental para hacer que las ciudades sean "amigables con las personas mayores". El compromiso con este tipo de proyectos potencia la producción de más recursos para la movilidad y contribuye a la sostenibilidad de los proyectos existentes.

También se debe prestar atención al diseño de nuevas formas de realizar intervenciones favorables a las personas mayores a nivel de barrio. Los dominios favorables a las personas mayores propuestos por la OMS han proporcionado un marco valioso para desarrollar ideas e iniciativas. Las debilidades que hemos apreciado en el contecto actual, sin embargo, se relacionan con la incertidumbre sobre las medidas para ayudar a la implementación de proyectos, la manera de llegar a grupos aislados, cómo involucrar a los grupos minoritarios y cómo asegurar la sostenibilidad de los proyectos.

chris artículo


Euskadi Lagunkoia, desde su creación, ha reunido a 66 municipios bajo el paraguas de la amigabilidad. ¿Nos podría dar su opinión sobre la red? ¿Cómo deberíamos avanzar?

Claramente ha habido grandes logros por parte de la red desde su formación, y quizás los aspectos más impresionantes son la variedad de actividades y el compromiso con grupos de personas mayores. Creo que el siguiente paso es cómo pueden los movimientos que representan el envejecimiento y los intereses urbanos trabajar juntos para resolver algunos de los principales problemas que enfrenta la sociedad.

Las iniciativas favorables a las personas mayores podrían impulsar nuevas ideas relacionadas con la mejora de los entornos urbanos y rurales (por ejemplo, destacando el impacto de la contaminación); desarrollar nuevas formas de organización comunitaria y solidaridad (cooperativas alimentarias y energéticas); apoyar la cohesión intergeneracional (por ejemplo, personas mayores que trabajan con jóvenes en escuelas y otras organizaciones).

La frase "ser amigable con las personas mayores" significa reconocer y desafiar las desigualdades e injusticias más amplias que afectan a la sociedad en la que vivimos.

 

chrisphillipson

Tal y como indicábamos en la primera pregunta, este año celebramos la 4ª edición de los Premios de Buenas Prácticas en Amigabilidad, una jornada que se está consolidando y que está adquiriendo prestigio internacional. ¿Qué supone para usted acudir a este evento?

Creo que significa unirnos para compartir ideas y buenas prácticas, especialmente en toda Europa y especialmente en tiempos en los que hay mucha división y pérdida de cohesión en la sociedad. Creo que trabajando juntos podemos mostrar cómo el movimiento amigable con las personas mayores puede brindar nuevas formas de abordar algunos de los grandes problemas que preocupan a nuestras sociedades en la actualidad.

 

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter