El encuentro ha tenido lugar a través de la plataforma Lagunsarea de Euskadi Lagunkoia, donde representantes de diversos municipios adheridos han participado. Pilar Etxaniz, miembro de Antzuola Lagunkoia, ha explicado los grandes avances que han realizado con el proyecto que iniciaron en el año 2020, para combatir la soledad no deseada y la exclusión social de personas en situación de vulnerabilidad en Antzuola. 

En el proyecto están involucrados la Diputación Foral de Gipuzkoa, con la fundación Adinkide y la ayuda de Matia Fundazioa. "Comenzó en el año 2020 y este año estamos implementando las acciones" ha añadido Etxaniz. 

 

Objetivo del proyecto

Según ha relatado la representante de Antzuola Lagunkoia "el objetivo es ver qué personas se encuentran en riesgo de exlución social y desarrollar acciones para que participen en el municipio." Todo ello se verá plasmado en una guía que servirá a otros municipios para ayudarles a ver qué pueden hacer cuando se encuentran con esta situación.

 

Primero pasos de la iniciativa

Primero se creó el grupo motor. "Se trata de un trabajo voluntario donde participan a día de hoy 10-12 personas que son representativas de diversas asociaciones municipales" ha matizado Etxaniz.

Una vez creado el grupo se identificaron los factores que dificultan la inclución, tales como, el miedo a no ser aceptado, el malestar de las personas, la discapacidad, la religión, los deportes con un alto grado de competitividad, la política, las diferencias cultuales, la pobreza, la soledad no deseada, la dificultad para la utilización de las nuevas tecnologías, los seximos, la xenofobia, la edad, vivir en un entorno rural, las barreras arquitectónicas... y por otro lado las que fomentan la inclusión: la participación en la comunidad, la acogida, el conocimiento del medio, el tejido social, la formación, el conocimiento del idioma, la escuela, el deporte cuando lo que prima es la cooperación, el voluntariado, el bienestar social y económico, tener recursos y ser miembro de asociaciones. 

Según Etxaniz, es muy importante saber "en qué dirección se debe trabajar. ¿Cómo imaginamos ese pueblo inslusivo que queremos ser?" Han detectado las fortalezas de Antzuola: el plan estratégico municipal, los objetivos 2020-2030 elaborado con la participación ciudadana con personas de todos los ámbitos y con objetivos diversos: social, educativo, arquitectónico...

Con esta idea general se desarrollaron acciones, para la sensibilización y la prevención de la exclusión social, dirigidas a la implicación de la sociedad. Crear acciones para que las personas del pueblo se junten y ordenarlas para que no se repitan las acciones unas con otras. Coordinar los servios sociales, sanidad y educación."

"Ahora, con todo este análisis hemos desarrollado el mapa comunitario para plasmar los servicios, recursos, agentes sociales, espacios, iniciativas que favorezcan la inclusión". Se han centrado en dos pilares: las personas mayores y las personas inmigrantes. 

 

Implicación de los jóvenes

Etxaniz ha explicado que "también se ha querido impulsar la participación de la población en general y de los jóvenes en particular. Es importante sensibilizar a la población sobre este trabajo y sobre todo atraer a las personas jóvenes." Según el análisis realizado por Antzuola Lagunioia "los jóvenes trabajan en el plazo corto, es necesario incentivarlos. Hay que crear tejido social para poder participar en el trabajo de sensibilización."

 

Evolución del grupo y efecto post-pandemia

En la segunda fase, se ha vuelto a definir quiénes quieren seguir. "Creamos un grupo para seguir con las acciones concretas y llevar a la práctica los objetivos propuestos."

A principios de 2021 se valoró la situación que vivía el municipio como consecuencia de la pandemia y "vimos que las personas más frágiles han estado más cercanas de vivir la exclusión: atención sanitaria insuficiente, falta de trabajo, red de relación reducida... todo ello ha hecho que la gente mayor tanto física como mentalmente se haya visto afectada." ha explicado Etxaniz.

El grupo tenía una lista de personas que viven solas y partir de ahí analizaron las situaciones vulnerables que podían existir. La mayoría estaban atendidas por los servicios sociales. Por lo tanto, para no chocar con las competencias del Ayuntamiento, el grupo decidió trabajar de manera voluntria y Ssi veían un caso nuevo lo derivaban.

 

De radar pasivo a activo

Al ser un pueblo pequeño la detección de personas en riesgo de exclusión se realiza de manera espontánea. "La vecina mira si otra persona está activa, realiza compras... la gente de las tiendas también actúa de radar, para saber si esa persona se comporta de manera normal o tiene problemas para por ejemplo, manejar el dinero, para salir de casa..." Pero ahora, han implementado la manera activa, es decir, cuentan con personas que actúan de manera organizada e intencionada en todos los barrios.

 

Protocolo de acogida actualizado para las personas que vienen de fuera.

La exclusión tiene muchas caras y una de ellas es con las personas inmigrantes. Según Etxaniz "es necesario realizar una buena acogida y fomentar el conocimiento mutuo, para poder aprender los unos de los otros y vivir de manera positiva la diversidad." Para ello analizaron el protocolo de acogida del Ayuntamiento y definieron las acciones: analizar y actualizar el protocolo de actuación concretándolo más, ¿Quién hace qué? ¿Quién les entrevista? ¿Qué clima se vive en el primer encuentro? para posteriormente realizar un seguimiento y conocer su realidad. Etxaniz aclara que "esta primera relación es muy importante: sentir que son bienvenidos."

Un problema habitual suele ser la vivienda. Para ello iniciaron una acción para informar a todas las personas que tienen una segunda vivienda vacía de la existencia de Alokabide, pero según Etxaniz "este programa tiene límites." Por lo tanto, el problema sigue sobre la mesa. Ellos cuando ven lo que ocurre, hacen de puente entre las personas que vienen y los que tienen la vivienda.

Otro poblema consiste en visibilizar la gente que viene y relacionarse con ellas, atacar los prejuicios. Para ello, se ha elaborado un mapa con los países de origen, poniendo cara y voz, así como la labor que realizan en el municipio. En esta acción cuentan con las asociaciones de padres y madres porque sus hijos se relacionan de manera natural entre ellos y por eso, "las familias también se pueden relacionar entre ellos y desarrollar vínculos". Estas acciones implican a las generaciones jóvenes. Asimismo, trabajan para que la agenda cultural sea inclusiva, tener a todos en cuenta. Ver qué pueden aportar y qué les interesa.

 

Efecto post-pandemia

Desde Antzuola Lagunkoia añaden que "el compromiso social y la ayuda mutua han tenido un repunte. En el pueblo se ha creado una red de voluntariado dirigida a las personas para que se ayuden entre sí". 

 

Siguientes pasos

A partir de otoño quieren llevar estas acciones concretas a la práctica; dentro de un año esperan que sea una realidad aunque sea en parte. "Estamos ilusionados" es la frase que concluye el encuentro. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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