Pese a las dificultades causadas por la crisis sanitaria, este año ha vuelto a reanudarse el programa que  busca crear un entorno amigable para las personas mayores, fomentando a su vez su participación.

 

Agurain Lagunkoia y los miembros que conforman este grupo llevaban tiempo trabajando en diferentes áreas como el ocio, la movilidad, la comunicación, el bienestar social o el tema urbanístico, entre otros. Lo que han tratado de hacer en todo ese tiempo ha sido implementar un plan de amigabilidad que se diseñó anteriormente mediante un proceso participativo muy significativo. En ese proceso, más de 400 personas –de las 5.000 que tiene Agurain– tomaron parte en una encuesta, que ha servido a la postre, para conocer las necesidades que tienen las personas de mayor edad, y de ese modo crear un plan efectivo de amigabilidad.

La crisis sanitaria, en cambio, supuso un parón forzado en la ejecución de toda esa planificación. Josu Pérez de Villarreal, técnico de cultura del Ayuntamiento de Agurain, cuenta que durante la crisis «la gente del grupo ha tenido mucho miedo, ya que se trataba de personas de colectivos de riesgo. No fue solo la paralización física, sino también mental».

«Una vez que vamos volviendo hacia una nueva ‘normalidad’, entre muchas comillas, aún se nota el miedo, quizás no tan excesivo, pero miedo, al fin y al cabo. Hoy, en noviembre de 2021, aún sigue siendo difícil la reanudación completa del programa Agurain Lagunkoia», nos explica Pérez de Villarreal. A pesar de todo, afirma que, «últimamente están surgiendo conatos de recuperación, y algunas personas del grupo solicitan la reactivación de las actividades grupales, porque la socialización es vital para las personas de avanzada edad».

En esta reanudación del programa han tenido que poner en práctica la reformulación de una nueva visión, y además de hacia el ámbito del ocio, han tenido que enfocar el programa hacia la vida cotidiana.

Urbanismo y movilidad

En estos momentos, en Agurain Lagunkoia están trabajando fundamentalmente el ámbito del ocio y del tiempo libre. Sin embargo, y a pesar de que es un tema importante, confiesa que no se le puede dar todo el protagonismo a esa área, y que hay una demanda por parte de las personas del colectivo para tratar el tema urbanístico y de movilidad.

En ese sentido, el técnico de cultura municipal añade que, «en estos momentos estamos trabajando en el plan urbanístico de la calle Fueros, pues es una calle peatonal donde hay un gran tránsito de personas de avanzada edad, pero en el que el tráfico rodado también es abundante. Los vehículos circulan, en demasiadas ocasiones a gran velocidad, y eso es un gran problema».

Importancia del programa

Pérez de Villarreal lleva trabajando en Agurain Lagunkoia desde el año 1992. Cuenta que «en nuestra comarca tenemos tres ayuntamientos relativamente grandes, y el resto, en cambio, son bastante pequeños. Agurain es precisamente un pueblo con mucho consumo sociocultural, y ofrece a las personas de avanzada edad, además de oferta cultural, un abanico de actividades relacionadas con sus costumbres y realidades sociales y laborales, eminentemente agrícolas», explica.

A juicio de Josu Pérez de Villarreal, «el programa Agurain Lagunkoia ha sido un revulsivo para mucha gente, y especialmente para las mujeres, que antes no tenían casi opción de disfrutar de la oferta cultural que había en el pueblo y en la comarca».

Destaca además que «hoy en día muchas integrantes del grupo, la mayoría de ellas jubiladas o prejubiladas, disfrutan de una salud física asombrosa, y demuestran que el nivel de vida ha mejorado mucho en las últimas décadas. Asimismo, han cambiado las costumbres y las formas de ocio, y es por ello, que la demanda cultural que se hace hoy en día es completamente diferente a la que había hace años».

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